lunes, 15 de abril de 2019

La isla de Menorca (España)

Menorca: la isla de la calma. Sí, porque la isla de Menorca, situada en España, siempre ha sido un refugio acogedor y un tanto misterioso para quienes buscan unas vacaciones de paz, silencio y tranquilidad. Y obviamente un mar maravilloso. Con sus numerosas playas paradisíacas, muchas de las cuales aún son vírgenes y están rodeadas de pinos y matorral mediterráneo, esta isla mágica tiene un encanto especial que hará que te enamores de este lugar maravilloso. Si estás pensando en pasar tus vacaciones aquí, te recomendamos alquilar una villa de lujo en alquiler Menorca para disfrutar al máximo de este lugar en familia o con amigos.

Menorca, España

La isla de Menorca (España)

Situada en aguas turquesas, Menorca no dejará de sorprenderte, no solo por el mar, sino también por otras características como la buena comida, la arquitectura de Ciutadella y el encanto inglés de Mahón.

Con sus 216 kilómetros de costa, Menorca tiene más de 80 playas, todas caracterizadas por hermosas aguas turquesas. Lo que las distingue es la variedad: van desde las playas de arena blanca y fina con aguas poco profundas, hasta las calas más rocosas en las que predomina un mar azul profundo. Además, muchas de las playas de Menorca están prácticamente intactas y es posible entrar en contacto directo con la naturaleza.

Naturalmente, el mar y las playas representan la principal fuente de atracción de la isla, especialmente en verano. Las aguas cristalinas y limpias, las playas blancas permiten a los turistas nadar en aguas doradas y practicar todo tipo de deportes acuáticos.

Menorca

Otra característica de Menorca son los productos artesanales de la isla, como los Avarcas, las sandalias conocidas en todas partes del mundo y el resultado de la artesanía transmitida por generaciones, o el Gin, un producto típico utilizado para preparar la famosa Pomada, la bebida de los santos patrones (sobre todo la conocida fiesta de San Juan di Ciutadella). Para los amantes de la cultura y la historia, el rico patrimonio arqueológico de Menorca, apreciado y amado por todos los habitantes, los dejará sin palabras.

Menorca ciudad

Finalmente, dos maravillas para aquellos que quieran disfrutar de sus vacaciones descubriendo la naturaleza: el Camì de Cavalls y el parque de la Albufera des Grau, una reserva natural maravilloso para varias especies protegidas y un paraíso verde que hay que ver.

Con sus 300 días de sol al año, Menorca disfruta de uno de los mejores climas de España, con veranos calurosos e inviernos suaves. La más tranquila de las cuatro islas que conforman el Archipiélago Balear es un lugar agradable y sereno, adecuado para todos: familias y parejas, amantes de los deportes o simplemente quienes disfrutan de la belleza natural del lugar y de la naturaleza virgen. Eso caracteriza a Menorca. Gracias a su vocación ecológica y su paisaje salvaje, Menorca ha sido incluida por la UNESCO entre las "Reservas mundiales de la biosfera". Sin olvidar sus riquezas históricas y culturales.

Menorca playa

En resumen, durante tus vacaciones en Menorca, puedes decidir descansar en una maravillosa y prístina playa, dejarte llevar por la brisa marina (olvidándote del estrés de la ciudad) o sumergirte en la cultura o la oferta gastronómica que ofrece la isla. La elección es tuya, pero no olvides reducir la velocidad. De hecho, el dicho de los minorquinos cuando hablan con los turistas que llegan es: ¡no somos nosotros los que somos lentos, ustedes son los que llegan estresados!

Menorca

miércoles, 10 de abril de 2019

Zumbido de Taos (México)

Taos es un pequeño pueblo ubicado en el estado estadounidense de Nuevo México y que no tiene más de 5.800 habitantes, según el último Censo realizado en 2010 en la nación norteamericana.

Su fama de “relajada” y “tranquila” ha hecho que algunos artistas decidieran residir allí por algún tiempo, como es el caso de la actriz Julia Roberts y los escritores DH Lawrence y Aldous Huxley.

Pero Taos también es célebre por otra situación: el llamado “Zumbido de Taos” (Taos Hum, en inglés), un misterioso y molesto sonido de baja frecuencia que muchos han asegurado oír en medio del desierto.

Zumbido de Taos (México)

Posibles explicaciones del Zumbido de Taos (México)

Según el portal especializado en ciencia y tecnología, LiveScience, existen numerosas teorías para explicar este fenómeno que van desde “lo mundano a lo fantástico y de lo psicológico a lo paranormal”.

Lo cierto es que los primeros reportes sobre este zumbido aparecieron en la década de 1990, lo que motivó a Joe Mullins, profesor emérito de ingeniería en la Universidad de Nuevo México, a comenzar una investigación al respecto. Lo curioso, es que en esa oportunidad se determinó que sólo un 2% de la población en general dijo oír estos pitidos, quienes solicitaron un sistema para grabar este molesto ruido.

No obstante, luego de instalar equipos sensibles al sonido y vibraciones en varios hogares, no se detectó nada inusual. Por esto mismo, la investigación finalmente estableció que este zumbido podría ser más producto de la sugestión que un hecho concreto.

Esto se relaciona con otra de las teorías, que vincula el fenómeno con alucinaciones auditivas. Éstas últimas no indican necesariamente una enfermedad o trastorno mental, sino que pueden ser el resultado de procesos psicológicos y fisiológicos comunes.

martes, 9 de abril de 2019

Leyenda del Puente del Inca, Mendoza

Leyenda del Puente del Inca, Mendoza

Cuenta la leyenda que hace muchísimos años, el heredero del trono del imperio inca se debatía entre la vida y la muerte, siendo víctima de una extraña y misteriosa enfermedad. Las plegarias, rezos y recursos de los hechiceros nada lograban y se desesperaban por no poder devolverle la salud. El pueblo amaba intensa y entrañablemente a su príncipe, invocaba a sus dioses y realizaba sacrificios en su honor. Fueron convocados los más grandes sabios del reino, quienes afirmaron que sólo podría sanarlo el maravilloso poder del agua de una vertiente, ubicada en una lejana comarca.

Los habitantes partieron en numerosa caravana, vencieron infinidad de dificultades, marcharon durante meses en que veían agotadas sus fuerzas, y un día se detuvieron ante una profunda quebrada, en cuyo fondo corrían las aguas de un río tempestuoso. En el lado opuesto, estaba el codiciado manantial, pero… ¿cómo hacer para llegar a ese inaccesible lugar?

Meditaron durante mucho tiempo, tratando de buscar una forma de arribar hasta las milagrosas aguas, pero todo fue en vano. Cuando ya la desesperación los dominaba, aconteció un hecho extraordinario: de pronto se oscureció el cielo, tembló el piso granítico y vieron caer, desde las altas cimas, enormes moles de piedra que producían un estrépito aterrador.

Pasado el estruendo y más calmados los ánimos, los indígenas divisaron asombrados, un puente que les permitía llegar sin dificultades hasta la fuente maravillosa. Transportaron hacia ella al príncipe, quien bebió de sus aguas y muy pronto recuperó la salud.

La omnipotencia del dios Inti, el sol, y de Mama? Quilla, la luna, habían realizado el milagro.
Así surgió, según la leyenda, ese arco monumental de piedra que recibió el nombre de Puente del Inca, que se levanta custodiado por el Aconcagua, rodeado por la imponente belleza de los Andes.

La Leyenda de las Cataratas del Iguazú

NAIPÍ y TAROBÁ: La Leyenda de las Cataratas del Iguazú que no puedes desconocer si vas a visitar ese hermoso lugar natural.

La Leyenda de las Cataratas del Iguazú

La Leyenda de las Cataratas del Iguazú

Cuenta la leyenda que, en el comienzo de los tiempos, habitaba el río Iguazú una enorme y monstruosa serpiente, un dios guardián hijo de Tupá, cuyo nombre era Mboí (víbora en idioma guaraní). Los Caigangues -tribu de guaraníes de la región- debían, una vez por año, sacrificar a una bella doncella y entregársela a Mboí, arrojándola al río, que por ese entonces circulaba mansamente. Para la ceremonia se invitaba a todas las tribus guaraníes, aún a las más alejadas. Fue así que llegó, al frente de su tribu, un joven cacique cuyo nombre era Tarobá. Al conocer a Naipí, la hermosa doncella que ese año estaba consagrada al sacrificio, se rebeló contra los ancianos de la tribu y en vano intentó convencerlos de que no sacrificaran a Naipí. Ante la negación de los ancianos y para salvar a su amor de tan cruel destino, sólo pensó en raptarla y la noche anterior al sacrificio cargó a Naipí en su canoa e intentó escapar por el río. Pero Mboí, que se había enterado de esto, se puso furioso y su furia fue tal que, encorvando su lomo, partió el curso del río formando las Cataratas, atrapando a Tarobá y a Naipí. Cubiertos por las aguas Cubiertos por las aguas, la embarcación y los fugitivos cayeron de una gran altura, desapareciendo para siempre. Pero, temiendo Mboí que el amor de los jóvenes los uniera en el más allá, decidió separarlos para siempre. Naipí fué transformada en una de las rocas centrales de las Cataratas, perpetuamente castigada por las aguas revueltas, y Tarobá fué convertido en una palmera situada a la orilla de un abismo, inclinada sobre la garganta del río. Luego de provocar todo este estrago, Mboí se sumergió en la Garganta del Diablo, desde donde vigila a los amantes, impidiendo que vuelvan a unirse. Sin embargo en días de sol y como un puente de amor, el arco iris supera el poder de Mboí uniendo nuevamente a Naipí y Tarobá.

Leyenda del Lago Lolog

Lolog es un lago ubicado en el departamento Lácar de la provincia del Neuquén,
Es un lago de tipo origen glaciario, que ocupa un estrecho valle perpendicular a la Cordillera de los Andes. Está rodeados de un denso bosque andino patagónico, formado especialmente por lengas y coihues.
El lago es accesible por medio de dos buenos caminos de ripio, que lo comunican con las cercanas ciudades de Junín de los Andes y San Martín de los Andes.

Leyenda del Lago Lolog

Leyenda del Lago Lolog

Hace muchísimo tiempo, donde hoy se halla el lago Lolog, había un lago pequeño rodeado por menucos y pantanos. Lo llamaban: "Paila-Có" (agua tranquila), por la serenidad que siempre reinaba en él. Cerca vivía una familia mapuche. Tenían una hermosa hija que acostumbraba peinarse en la orilla del laguito cada día.
Sucedió que una fresca mañana de otoño, escuchó una voz que desde el lago la llamaba. – “Soy joven y estoy solo en mis dominios. Si vienes conmigo serás una reina rica y feliz”. La niña, hechizada, decidió seguir al joven de relucientes vestiduras y voz cautivante, sin escuchar los gritos y ruegos de sus padres que la llamaban para que no los abandonara. Había pasado un año, cuando un día apareció la niña en la ruca de sus queridos padres, ataviada con ricos vestidos y joyas de oro y plata. –“¡No estéis tristes!” les dijo, “yo soy feliz y cada año vendré a verlos, pues lo único que me falta es el cariño de ustedes. Ahora tengo que irme”... El padre, desesperado, agarró fuertemente a su hija para impedir su partida diciéndole: -“¡No te dejaré ir sin nosotros! Eres nuestra hija”... De repente se escuchó un fuerte temblor y un viento huracanado se llevó a la muchacha. Al mismo tiempo la ruca se fue hundiendo en el menuco junto a los angustiados padres, y el lago se fue agrandando hasta llegar a lo que es hoy el lago Lolog. Allí, en el fondo, están hoy viviendo felices con su hija de larga cabellera y el joven rey. Cuentan los pobladores más antiguos, que en algunos días muy calmos se puede observar a través de las profundas aguas transparentes, la vieja ruca y sus felices moradores, y que si alguna vez, añorando su perdida tierra verde, suben a la superficie para recordar, el lago se estremece y se desencadenan tormentas que sacuden las tranquilas aguas del lago y nadie se atreve a acercarse a él, y menos a navegar sus aguas.

Leyenda de la Laguna de Brealito

La provincia de Salta es una región bastante misteriosa, repleta de relatos y leyendas como la de la laguna Brealito.

Leyenda de la Laguna de Brealito

Leyenda de la Laguna de Brealito

En una ocasión, un fanático de la pesca que iba muy seguido a la laguna, se acomodó para dormir esa noche a la orilla de la represa que tiene una forma tornadiza y está rodeada de montañas minerales; además, en su extremo sur se constriñe en medio de un callejón de rocas.

El hombre prendió su lámpara y se situó debajo de un imponente algarrobo negro, tiró la cuerda y sorprendentemente las aguas se sacudieron, apreció un chapoteo; algo enorme se movía. La curiosidad pudo más y fue a mirar en qué consistía, precisamente en el límite entre la luz de la linterna y la penumbra, le pareció ver una imagen sombría gigante, la cual fue efímera. Como no consiguió comprender lo que había ocurrido, resolvió tranquilizarse.

Después de un muy buen rato, se dispuso a lanzar el sedal otra vez, de pronto las aguas se sacudieron agrestemente. En plena oscuridad divisó una figura monumental que había prorrumpido a escasos metros de él; ése monstruo era un tipo de reptil o un inmenso pejerrey, con dorso escamado.

Atemorizado, el pescador desapareció corriendo. En varias oportunidades trató de calmarse y pudo regresar a recoger sus posesiones, que estaban absolutamente mojadas, se veían como si una ola gigantesca las hubiera tapado.

Este pescador no ha sido el único que se vio atemorizado por el gigantesco espanto, una vez unos niños quedaron impresionados con un remolino que se formó en la laguna y se aproximaba fuertemente hacia ellos, la tromba de agua originaba un bramar que se incrementaba por las montañas rocosas que rodean la laguna. Aseveraron que alcanzaron a observar en el centro de ese espécimen salido de la nada una forma prácticamente humana de dimensiones gigantes; tenía características de una dama tapada por un velo de agua.

Diferentes expertos han reconocido que en la laguna brealito hay como mínimo una presencia insólita que reside debajo del agua. Generalmente, raros movimientos en la laguna se repiten frecuentemente a la hora del anochecer.

Leyenda del volcán Lanín

El volcán Lanín es un popular pico que se encuentra en el cordón de la cordillera y está a la altura de la provincia de Neuquén, cerca de Junín de los Andes, en el departamento neuquino de Huiliches. Está justo sobre la línea que divide a la Argentina de Chile.

El volcán está rodeado por los lagos Paimúny Huechulafquen y el Tromen. En la cara sur del pico se pueden apreciar grandes glaciares, los que había en la cara norte se han ido derritiendo a lo largo de los años. Todos estos accidentes geográficos forman parte del parque que toma el nombre del volcán, el Parque Nacional Lanín que fue fundado en el mes de mayo del año 1937 con el fin de preservar la flora y la fauna que habita en la región.

Los mapuches atribuyen a cada pico de la cordillera un dueño. Un pillán. Se trata de una especie de espíritu que se encarga de resguardar los tesoros de la naturaleza y los cuidan de los abusos que el ser humano puede cometer sobre ellos. Si bien el Pillán vive en la altura del pico, desciende a la superficie para corroborar el estado de los caminos, la salud de los animales, el bosque, y se entretienen viéndose en los espejos de agua de los lagos y asomándose a los abismos de los valles. El peligro de hacer enojar al Pillán es el violento viento que su ira dispara. Ese viento es tan fuerte que puede provocar peligrosas tormentas que ponen en riesgo la vida de las poblaciones que azota. Para calmar estos arranques de furia del dios suelen ser necesarios sacrificios trágicos para los hombres.

Huanquimil era el cacique de una tribu que habitaba en uno de los valles que rodean al Lanín, el Mamuil Malal, en la ladera norte. En esa zona los pehuelches moraban como grandes señores y peligrosos guerreros.

En una ocasión, un conjunto de jóvenes que salió a cazar, seguía el rastro de un huemul. Enfundados en un manto de valentía y con toda la determinación necesaria para enfrentar los helados vientos de la cordillera, subían por la ladera.

En un momento, pierden el rastro del animal y uno de los de la comitiva sugiere que el bicho habíase dirigido para el lado del torrente. Asegurando que allí lo atraparían, convenció a sus compañeros que sin dudarlo se dirigieron hacia donde indicaba, más arriba en la montaña.

El área en donde se encontraba la cascada los obligaba a ser cuidadosos con sus pasos. Se trataba de una angosta corriente de agua que descendía desde la cima y que, cuando se encontraba con algunas ramas y piedras formaba estanques que se diseminaban por todo su recorrido.

Los muchachos de la tribu se escondieron y silenciosos esperaron la aparición del huemul. Luego de lo que pareció una eternidad, el tan esperado animal, apareció junto al arroyo y se dispuso a calmar su sed en el agua cristalina. Los jóvenes aprestaron sus arcos y con sus flechas apuntando. Pero un ruido inesperado espantó al huemul que salió disparando, corriendo hacia la cumbre de la montaña, escondiéndose entre los árboles.

La carrera tras la huella del ciervo se había largado. Los canes indicaban el camino que su olfato les dictaba y los hombres subían en distintas direcciones para encerrar a la presa. Pero el huemul no se dejaba atrapar, se detenía, observaba y seguía escapando montaña arriba, que era su único camino libre. Lograron acorralarlo muy cerca de la cumbre. Les dolían las pantorrillas y estaban cansados, no podían gritar, pero eso no era motivo para no gozar con cada cuchillada que le daban al animal el triunfo de haberlo cazado al fin.

Cuando lograron recuperarse y tomar conciencia del lugar en el que se encontraban se dieron de bruces con un panorama desconocido, nunca habían trepado hasta tan arriba el volcán y sintieron miedo. Decidieron bajar inmediatamente, entonces, se pusieron de pie y emprendieron el descenso, llevaban a la rastra el cuerpo del animal muerto.

Al llegar a la aldea y antes de disponerse a trozar la presa, del volcán empezó a salir un humo todavía claro. Con el paso de las horas la humareda se hizo más espesa y oscura. A la noche, la tribu entera sintió cómo la montaña temblaba. A la mañana siguiente el sol no se asomó, el humo había nublado el cielo, era el comienzo de una larga época de angustia. La tierra se calentaba y temblaba, la ceniza llovía sobre los sembradíos, los mapuches atemorizados rogaban y hacían ofrendas al Pillán pero nada calmaba su furia. Para encontrar una solución la machi se aisló en una grieta de la montaña. A su vuelta una sombra de tristeza se había instalado en su rostro. El Pillán exigía un alto precio por su calma: la vida de la hija del cacique Huaquimil, la joven Huilefún.

La aldea complete cayó en la más profunda angustia, la joven Huelifún, tan querida por todos, era un sacrificio enorme, pero que debía cumplirse, sino toda la tribu padecería la ira del espíritu de la montaña. El más valiente y joven de la aldea era quien debía llevarla hasta arriba.

La joven princesa resignada se dejó preparar, la ataviaron con las más lindas galas disponibles. Trenzaron su pelo y la envolvieron en un manto que se acababa de tejer. Cuando la presentaron ante el pueblo reunido su belleza resplandecía. Ella, muy triste, observaba a los muchachos dispuestos en filas y se preguntaba cuál de todos debería acompañarla.

Quechuán, un joven muy valiente sería el encargado de llevarla. Comenzó la despedida con el llanto desconsolado de la madre de la joven que ya tenía el pelo cortado. Se abrazó a su hija y le colocó el mechón de pelo como símbolo del duelo. La joven saludó a su padre quien se mantenía incólume pero a quien luego se lo escuchó sollozar. Quechuán tomó a Huilefún de la mano y emprendieron el ascenso. Aparecían y desaparecían de la vista de la tribu según los caprichos del camino hasta que ya no los vieron más.

La subida fue trabajosa. El aire estaba cargado de ceniza y se hacía difícil respirar. Debían cubrirse las caras con los mantos para protegerse. Cuando se cansaban paraban a la vera del camino para descansar sentados sobre unas rocas. Las fuerzas de la joven se agotaron y Quechuán la cargó sobre sus hombros y la llevó hasta el cráter.

Cuando Huilenfún bajó de los hombros de su acompañante le dijo casi sin aliento y con una tristeza que la rebalsaba que se volviera a la aldea. Quechuán no la soltó. La tomó de la cintura y mirándola directo a los ojos le dijo que no se iría nada, que se quedaría con ella hasta el final y selló su promesa con un beso en los labios de la princesa, ya templados por la temperatura de la cima.

Los jóvenes se sentaron abrazados, sus mantos los cubrían y los hacían uno. La espera no fue larga, una sombra los sobrevoló y un cóndor con sus poderosas garras arrancó a la princesa de la vera del joven y valiente guerrero. La elevó por encima de las nubes de ceniza y lo próximo que se pudo ver fue el cuerpo de la joven cayendo en el interior del cráter.

Horrorizado, Quechuán empezó a descender desesperado. Instantáneamente un viento helado abrazó a la montaña y disipó la ceniza. Nubes blancas invadieron el cielo y comenzó a nevar. El temporal fue largo y copioso. La montaña se enfrió, el cráter quedó sepultado y su fuego, que parecía eterno, se apagó. La tierra de los mapuches había quedado cubierta bajo un velo protector blanco.

Nunca más volvió a prenderse. Se dice que el Lanín se acostó a dormir con la princesa y su belleza lo cautivó a tal punto que está hipnotizado.

Leyenda del volcán Lanín